La bodega de Laguardia ha impulsado durante los últimos meses una importante renovación industrial para adaptar su trabajo y sus instalaciones a las necesidades de cuidado, manejo y elaboración del viñedo y sus uvas. Se han modernizado todas las instalaciones y se han creado nuevos espacios para elaboraciones controladas, con una zona de pequeños depósitos de acero inoxidable para vinos singulares.

Las nuevas instalaciones se inauguran precisamente el año en el que se cumple medio siglo de la primera vendimia de la bodega, realizada en 1968, y son la culminación de un completo programa de I+D+i aplicado a la vinicultura, que incide en todo el proceso, desde la finca hasta la botella. La renovación industrial llega, por lo tanto, tras la incorporación de innovaciones en el campo, para recuperar el valor de las fincas y realizar las mejores actuaciones en cada suelo según la época del año.