

Solar de samaniego
En 1972 un grupo familiar decide recuperar sus raíces riojanas fundando Bodegas Alavesas a los pies de las murallas Laguardia, villa medieval situada en el corazón de la Rioja Alavesa. Dos son los ingredientes que se unieron para conseguir el nacimiento de Bodegas Alavesas:
De un lado, el oficio, el arte y la experiencia amorosa de los hombres que elaboraban de manera artesanal sus vinos. Años y años de conocimiento y afición transmitidos de padres a hijos, consagrados al milagro paciente y artesano de transformar la uva inigualable de sus tierras en el vino capaz de maravillar a catadores de todo el mundo.
Del otro lado, la vieja idea acariciada en el corazón de un grupo familiar de recuperar sus raíces riojanas, aportando sus conocimientos empresariales para conseguir que sus vinos fueran conocidos y apreciados muy lejos de esta pequeña villa donde había sido criados.