
Enclavada en el Valle del Ebro, tierra de vinos, donde aún se siente la mágica medieval de los pueblos construidos entre viñas y cepas, se encuentra la región vinícola donde nace la Denominación de Origen más antigua de España: la D.O Calificada Rioja.
La historia de la Rioja está estrechamente unida con la vid y la uva. Ya en el siglo XVII el Rey Sancho de Navarra reconocía jurídicamente los populares vinos de la Rioja, y desde entonces, el vino se ha convertido en motor económico y cultural de la zona.
Rodeada por la Sierra de Cantabria al Norte y La Sierra de la Demanda al sur, la Denominación de Origen Calificada Rioja se distribuye entre las Comunidades Autónomas de La Rioja, Navarra y el País Vasco. La diversidad del terreno y del clima hacen que esta región vitivinícola se divida en tres sub-zonas: Rioja Alta, Rioja Baja y Rioja Alavesa.

La Rioja Alavesa, situada al margen de la ribera del Ebro y protegida por la vertiente sur de la Sierra de Cantabria, ofrece unas condiciones climatológicas privilegiadas para el cultivo de la vid y la producción de unos caldos equilibrados y de calidad.
A través de un riguroso y eficaz sistema de control de calidad, desde la producción a la comercialización de los vinos, El Consejo Regulador de la D.O. Calificada Rioja, tiene como objetivo proteger la tipicidad y calidad de la producción de vinos riojana. Lo que hacen de la D.O Calificada Rioja un valor añadido y una garantía de calidad.