
En el corazón del Duero, tierra de viñas, bodegas y vinos que enmarcan su paisaje, la personalidad de sus gentes, su cultura es donde nace esta Denominación de Origen.
La historia de la Ribera del Duero ha ido fielmente ligada a la unión de la viña y el vino desde hace ya 2000 años. Sus primeras bodegas datan del siglo XII y desde entonces, el vino se ha convertido en parte fundamental del desarrollo cultural y económico de la zona.
La Ribera del Duero se localiza en la gran meseta septentrional de la Península Ibérica. Las tierras que se agrupan bajo su D.O. se sitúan en la meseta norte y en la confluencia de cuatro provincias integradas en la C.A. de Castilla y León: Burgos, Segovia, Soria y Valladolid.
Las condiciones climatológicas de la zona, tienen gran influencia a lo largo del ciclo vegetativo de las viñas, siendo fundamental en el desarrollo de la planta y la maduración de la uva. De ello depende, en gran medida, la calidad de los caldos obtenidos.